1. Tesi
Relatos para compartir con aquell@s que se vean reflejad@s.
viernes, 11 de enero de 2019
jueves, 10 de enero de 2019
Ligar:
cuestión de letras
miércoles, 9 de enero de 2019
Herradas ediciones
literarias erradas.
lunes, 7 de enero de 2019
1. Amalieta A.
En cuanto se quede quieta, si es que puede, afilaré el lápiz que
la memoria me presta e intentaré bocetarla. No será fácil, no. Y no lo será porque
está tan acostumbrada a gobernar que la mínima pose que la lleve a la
inmovilidad le parecerá una pérdida de tiempo. Lo suyo es un no parar. De aquí
para allá, de esto a lo otro, ni pausa, ni sosiego. Este torbellino que la
caracteriza es el que le impide acumular bajo la piel más allá de lo necesario e
imprescindible. Como si de ello dependiera su existencia, el remanso de la
calma no tiene cabida. Cubrirá sus pensamientos con los flecos que simularán ser
yelmos protectores de esta guerrera que la viste. No asumirá el papel de
damisela bordadora en la torre del homenaje del castillo porque lo suyo es
plantar cara y batalla a las adversidades. Poco importará si las dimensiones de
las mismas remueven los tendones de su fortaleza. Ella, desde siempre, para
siempre, sabe que el reto no le asusta y callará para sí los interrogantes para
no dar la sensación de flaqueza.
Transitará sobre el filo de la cordura que a muchos que la desconocen le
sonará a frivolidad. Se equivocan. El sentimiento que subyace en su yo más íntimo
fue tejiendo la cota de malla, el almófar y las brafoneras de su armadura creando el prototipo de una
renacida Juana de Arco a la que ni la hoguera será capaz de derrotar. Una del
trino, en cuyos vértices se apoya cada vez que el desánimo momentáneo aparece
intentando tapar la sonrisa que devendrá en carcajada. Echa de menos lo que
nunca ha dejado de estar y será capaz de aventurarse a soñar lo que pudo haber
sido para concluir el argumento de un libreto del que ser protagonista. Velará como luz parpadeante
de aquellos a los que la sangre le lleva y custodia con la fortaleza de sus
anhelos. Seguirá echando de menos las cenizas que se perpetuaron sobre el
mechero de unos dedos amarillentos. Gozará de la inmediatez para negarse la
posibilidad de seguir arrancando hojas a un calendario que acumule tristezas.
Sabrá que cada vez que la cúpula de la noche se pueble de destellos, al menos
dos, le pertenecen. De los pálpitos que
perciba callará sus enseñanzas y solamente bajará la guardia cuando los oídos
de la comprensión abran los tímpanos y la abracen. Se hace de querer y empiezo
a sospechar, si es que alguna vez llegué a dudarlo, que se lo merece
sobradamente. Solamente será necesario ver cómo verbenea los ritmos y llegado
el descanso vuelve a ser el espíritu frágil que en ellos se refugia. Llegó como
regalo real hace tiempo y no sabría decir si es más oro, incienso o mirra.
Quizás una amalgama de todo a la vez.
sábado, 5 de enero de 2019
1. María Jesús M.
Reconozco y asumo la inquietud que me viene cuando saco punta al
lápiz con el que trazar su boceto. No lo puedo evitar y confío en que el golpe
de salida dé salida al juego que sobre el verde buscará los hoyos de la mirada
tantas jornadas compartida a la hora habitual en el refectorio de costumbre. Ella, a nada que te descuides, lanzará un
drive directo cargado de agudeza para comprobar si la distancia entre la ironía
y el sarcasmo se acortan debidamente. Esparcirá sobre la cara orientada al Este
sus razonamientos y no será de las que se dejen convencer fácilmente por las
objeciones opuestas a ellos. Llegado el caso, sacará de sí misma el putt correcto
a las distancias cortas y elevará por encima de tu horizonte la mirada
desafiante y vencedora. Reclamará los hierros adecuados con los que ejecutar un
nuevo approach y seguir sorteando los
inconvenientes que le puedan surgir en su devenir diario. Sabe que el destino
suele enviar retos a quien puede superarlos y ella acumula suficiente currículo
como para no dejarse amilanar por ellos. Su golpe de seguridad lo diseña moviendo
convenientemente los aros que forman en cuarteto y esperan que decida dónde
colocar el quinto para coronarla como sacerdotisa del Olimpo. No hay prisa.
Llegará el momento cuando ella lo decida y el chip le garantice la huída del
bunker traicionero. Marcó su ritmo y no será fácil detenerla cuando encare sus
objetivos. Y cuando las ramas no podadas del futuro le intenten obstaculizar la
visión diáfana del mismo, ejecutará un punch que descolocará a las mismísimas
raíces que las sustentaban. Saldrá de la espesura volatilizando sus dorados
pensamientos y reafirmará su vuelo con un flop lo suficientemente alto como
para alcanzar sus sueños. No en balde vino en la noche en la que los sueños se
cumplen y de ello hace gala. Será capaz de desarmar las posturas que busquen
vericuetos y no sepan ir al grano. Vivirá en el presente los ayeres que tantas
fisuras dejaron y tantas sonrisas le regresan. Sacará de su ánimo a la eterna
adolescente que fue capaz de realizar la instrucción militar obedeciendo las órdenes
que solamente el cariño es capaz de ejecutar. Velará los recuerdos de la
desmemoria para que quede constancia de que su penúltimo recorrido supuso un
par lo suficientemente bueno como para celebrarlo cada cinco de enero y
hacernos partícipes de su alegría. Y todo esto lo hará mientras duda de mí
cuando le digo “deja, deja, que ya lo quito yo y de paso repongo el agua en la
nespresso, que siempre me toca a mí“
viernes, 4 de enero de 2019
1. Los San Juan
miércoles, 2 de enero de 2019
La pata de cabra
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